Qué pensar durante una flecha en Tiro con Arco
Carlos Morillo nos enseña qué pensar durante una flecha en tiro con arco y cómo crear una rutina mental efectiva para mejorar la concentración, rendimiento y disfrute como arquero
En el tiro con arco, la mente es tan determinante como la técnica. Muchos arqueros entrenan durante horas su postura, su alineación o su control físico, pero olvidan el componente más poderoso de todos: la atención.
Saber qué pensar en el momento del tiro puede marcar la diferencia entre una flecha agradable y otra que no lo es tanto.
En este vídeo de la Academia Tiro con Arco, Carlos Morillo nos guía a través de un experimento tan simple como revelador: el del coche rojo y el mono blanco. Cuando intentamos no pensar en algo, nuestra mente tiende a hacerlo justo al revés: lo imagina, lo repite, lo refuerza. En el tiro con arco ocurre lo mismo. Cuanto más intentamos evitar el error, más probable es que lo provoquemos.
La clave está en aprender a dirigir la atención hacia lo que realmente queremos conseguir, no hacia lo que queremos evitar. Es decir, enfocarnos en nuestro “coche rojo”: el objetivo, la secuencia, la sensación, el paso que queremos ejecutar con claridad.
Aquí entra en juego un concepto fundamental: la rutina mental en el tiro con arco. Igual que trabajamos una rutina técnica, también debemos entrenar una rutina mental que acompañe cada tiro. Carlos explica cómo crearla en tres pasos simples:
Definir el objetivo mental: saber qué quiero sentir o ejecutar en cada flecha.
Identificar el paso crítico: el momento donde es más fácil que perdamos la concentración.
Reforzar la sensación correcta: lo hacemos con una palabra, una respiración o una imagen.
Este entrenamiento mental no solo mejora el rendimiento, sino también el disfrute. Cuando el arquero domina su mente, cada flecha se convierte en una oportunidad de presencia y control.
Como recuerda Carlos en el vídeo, no se trata de eliminar pensamientos, sino de elegir en qué pensamos. Y ahí está la verdadera maestría del arquero: convertir la mente en aliada, no en obstáculo.